ADUCAB

 

ASOCIACIÓN PARA A DEFENSA DE USUARIOS

DE CAIXAS E BANCOS

 

¿Quen somos?.


Somos un grupo de cidadáns e cidadás, sen ánimo de lucro, profundamente preocupados polo expolio que se está a realizar a todos os galegos coa bancarización das caixas de aforros. Consideramos que non vai axudar a recuperar a economía galega, tan necesitada de crédito, senón todo o contrario: trasvasará recursos públicos e os cartos de todos á banca privada, responsable da crise, de xeito que os noso diñeiro irá ó negocio da economía especulativa e non á economía real, nun momento dunha profunda seca de crédito que está a estrangular a actividade das PYMES.

¿Qué opinamos da bancarización das caixas?.

Consideramos tamén que o modelo de caixas de aforro segue a ser válido. A súa crise, en contra do que nos din, pode explicarse pola corrupción do sistema político e económico, no que os intereses de banqueiros e os seus amigos políticos vaciaron de contido democrático os órganos de dirección das caixas, e as forzaron a seguir unha dirección que agora demostrouse como catastrófica. Detrás, ocúltase o simple obxectivo de privatizar un sector que aglutinaba o 60% dos aforros dos españois. Sen embargo, pensamos que a solución non era bancarizar as caixas, segundo propoñen os economistas liberais do BdE, senón sanealas e convertilas no xérmolo dun sistema bancario ético, sostible e democrático, tal e como foron pensadas no momento da súa creación. En calquer caso, detrás do proceso de bancarización hai numerosas sombras e medias verdades que nunca foron explicadas a unha cidadanía orfa de información fiable e constratable.

¿Qué pedimos?.

– Solicitamos ás autoridades regulatorias e á xustiza que abran unha investigación sobre as posibles responsabilidades legais e penais dos directivos das caixas na súa nefasta xestión. Tamén pedimos que se pronuncien acerca da legalidade na trasferencia de TODO o patrimonio das caixas a unha banca privada.
– Xa que Novagalicia Banco está aínda capitalizada en mais dun 70% polo Estado a través do FROB, pedimos a súa nacionalización inmediata, para crear un xérmolo de Banca Pública con sentido ético e vocación social, instrumento indispensable para saír da crise.
– Pedimos unha auditoría pública do proceso de bancarización, na que poidan participar cidadáns e movementos sociais, e no que se poida comprobar que intereses actuaron e que decisións foron tomadas e por quen, de xeito que a cidadanía poida informarse dos motivos ocultos da desastrosa operación que estamos presenciando.
– Solicitamos ás autoridades políticas que inicien o proceso de creación dunha nova caixa de aforros, cuns estatutos que reforcen a democracia interna e o control cidadán, e cunha vocación social, como instrumento de aforro e crédito popular.

– Queremos promover novos xeitos de financiación da economía, éticos, solidarios e cooperativos, ó servizo de novos xeitos de vivir e gañarse a vida, mais xustos e sostibles.

 

 

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4 pensamientos en “ADUCAB

  1. Adiante,tedes un perfil distinto o que impera nos estafados por híbridos.E boa a idea de un frente xudicial con vocación de permanencia e renunciando o rédito partidista.Hai que integrar xente de outras provincias.Eu son perxudicado preferentes e subordinadas da Coruña.Unha asociación vincula e compromete mais que unha plataforma.

  2. Invitación para asociarse a ADUCAB
    (Asociación para la Defensa de los usuarios de Cajas de Ahorro y Bancos)

    A finales del siglo pasado un grupo de personas decide constituir ADUCAB, una Asociación de personas y entidades preocupadas por las malas prácticas bancarias del sistema financiero privado, que adopta una clara tendencia a la constitución de un oligopolio, que incluye la privatización de la banca pública, así como la transformación del Banco de España, que pierde su capacidad fiscalizadora de la actividad financiera.

    Al mismo tiempo, en una clara estrategia para incorporarlas a la esfera de la actividad financiera especulativa, las Cajas de Ahorro se ven “liberadas” del estricto control (que en teoría corresponde al Banco de España, pero que se incumple sistemáticamente) que las mantenía como entidades sin ánimo de lucro, centradas en proporcionar servicios financieros útiles al entorno social, gobernadas (teóricamente) por instrumentos democráticos, pero que las hacen evolucionar, recortando las ya escasas garantías democráticas para disponer (en teoría) de unos Órganos de Gobierno que garanticen la transparencia en el cumplimiento de sus objetivos de servicio financiero para la sociedad civil que las sustenta.

    Así, en las Cajas de Ahorro, se va incorporando lo aplicado en la banca privada, de forma incorrecta según sus objetivos fundacionales, basándose en una aparente búsqueda del beneficio máximo, aprovechándose de un mercado cautivo y con el amparo de unas entidades públicas desposeídas de sus atribuciones fiscalizadoras, a causa de un cambio en sus estructuras, en las que entran personajes relacionados con entidades privadas.

    Son esclarecedoras las declaraciones que repetidamente hacen los dirigentes de la Asociación de la banca, que se resumen en frases como, “Las Cajas de Ahorro hacen competencia desleal a la Banca Privada…” o “Las Cajas de Ahorro usurpan un mercado que nos pertenece…”

    Así pues, y con la aquiescencia del B. de E., se transforman los reglamentos de las Cajas que determinan quien ha de gobernarlas, minimizando la representación de los órganos democráticos públicos (Ayuntamientos, Diputaciones, Patronatos…) que tendrían que dar cuenta de su gestión ante sus electores y se reducen aún más las escasas garantías de participación de otros estamentos, como representantes de los usuarios, de entidades de utilidad pública sin ánimo de lucro y de los trabajadores de cada Caja.

    Al mismo tiempo se adoptan operativas que se basan en las “prácticas” de la banca privada, que por su carácter especulativo y arriesgado no estaban permitidas a las Cajas, incumpliendo los objetivos fundacionales, rompiendo los principios de colaboración entre todas las Cajas, coordinadas a través de la Federación de Cajas de Ahorro Gallegas y de CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro), pasando a una competencia comercial y agresiva, en lugar de una sana y positiva colaboración en un servicio al conjunto de la Sociedad.

    El objetivo evidente es el de “uniformizar” la oferta financiera, facilitando la creación de un oligopolio que explote un mercado cautivo, anulando cualquier alternativa o competencia… Disponer del 100% del mercado (las Cajas y la banca pública controlaban más del 50%) y proceder a la concentración de entidades, hasta concurrir en un único banco privado mundial que facilite el control de una economía basada en la explotación especulativa y depredadora de los derechos de la Persona, al margen de cualquier intento de economía sostenible y equitativa para todos.

    La situación actual de crisis viene a confirmar los planteamientos iniciales que justificaron la creación de ADUCAB, que apenas centró su actividad en comunicados y denuncias ante los medios y las autoridades, pero la escasa participación en su afiliación, la renuncia a buscar fuentes de financiación, así como el “silencio” de los medios de comunicación, han minimizado los resultados.

    Ahora, ante la evidencia de los hechos, que sobrepasa el tradicional obscurantismo de los medios, aparecen plataformas que recogen la inquietud de los ciudadanos, a los que ya no se puede seguir engañando.

    Plataformas como “pola Banca ou Aforro Público”, “Afectados Hipotecas”, “Afectados polas Preferentes”, “Auditoría da Débeda”, etc. están concentrando sus esfuerzos para iniciar procedimientos legales contra los responsables de lo ocurrido, por lo que se intenta se integren en nuestra Asociación, desde la que iniciar esas acciones de denuncia ante los juzgados, sea por lo penal o civil, según se determine.

    En diversos encuentros celebrados entre varias personas preocupadas por estos temas, algunas relacionadas con dichas plataformas, se ha llegado a la conclusión que para iniciar una acción judicial, es necesario hacerlo a través de una entidad jurídica representativa, que podría ser ADUCAB, a la que habría que dotar de una participación ciudadana más numerosa, de recursos financieros y de un “staff” administrativo y jurídico.

    Las estrategias y objetivos deberán de ser cuidadosamente elaborados, en encuentros de trabajo y sometidos a la aprobación de la Asamblea.

    Los puntos en que dichas demandas podrían basarse son los siguientes, en un inventario provisional:

    • “Conspiración para alterar el precio de las cosas”, delito tipificado en la legislación española y que, en este caso, se refiere al precio de los Servicios Financieros que se han incrementado de forma injustificada.

    • Creación de un OLIGOPOLIO, para explotar un mercado cautivo, sin alternativas ni competencia real que garantice el “libertad de mercado”.

    • Expolio del patrimonio público acumulado por las Cajas de Ahorro, a lo largo de más de 100 años de existencia, que se transfiere sin compensación a los legítimos usufructuarios, la población que participó en su constitución.

    • Cese en servicios sociales, culturales e inversiones en acciones públicas que afectan al bienestar social, como la construcción de viviendas a precios de coste (antes de 1980) o alquiler social (antes de 1970), ayudas a actividades culturales y de formación, deportivas, etc.

    • Recorte en el número de oficinas, en las plantillas, lo que implica la destrucción de puestos de trabajo.

    • Desaparición de los “Montes de Piedad” y otras entidades con funciones sociales, que en estos momentos de crisis podrían aliviar la situación de miles de parados.

    Las responsabilidades penales o civiles habrá que exigírselas a las personas que por sus cargos han posibilitado se cometieran los desmanes descritos y que, provisionalmente, podemos buscar entre los siguientes grupos:

    • Personas integradas en los Órganos de Gobierno de las Cajas, únicos legitimados para tomar las decisiones para llegar a la situación actual, que deberán explicar los siguientes conceptos:

    o Origen de su mandato: Método de designación, validez del mismo, momento de elección, su duración y renovación (cómo estaba legislado y cómo se cumplió).
    o Su actividad como miembro del órgano al que pertenezca, sus manifestaciones, votos en cada participación, propuestas formuladas, beneficios recogidos, dietas, sueldos, compensaciones, préstamos recibidos y cancelación de los mismos, etc.
    o Su actividad como representante. A qué grupo representa, cómo fue elegido dentro del grupo, que información intercambió con sus mandatarios (electores), consultas con los mismos y sobre que puntos…
    o Comisiones de trabajo del propio órgano al que pertenezca o haya pertenecido.
    o Su conocimiento de la situación de la entidad, sus fuentes de información, sus preguntas, su acción de control sobre los ejecutivos, sus contactos con otras entidades relacionadas, partidos políticos, otras entidades financieras, sus vinculaciones familiares, políticas o laborales.

    • Personas y entidades vinculadas con organismos de carácter público, especialmente el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores:

    o Miembros de los Consejos de Administración en los últimos 20 años: Su procedencia, mandato y medio de elección.
    o Miembros del “staff” ejecutivo (directores, cargos de confianza, cooperadores externos, etc.)
    o Inspectores y técnicos, funcionarios públicos o bajo contrato laboral.

    • Personas integradas en Instituciones Públicas estatales o autonómicas, especialmente sus responsables políticos, relacionadas con el control y gestión de las entidades financieras, especialmente las Cajas de Ahorro populares.

    • Parlamentarios que participaron en los cambios legislativos que propiciaron los cambios que facilitaron las operativas para alcanzar la situación actual del sector financiero, como la abolición del delito de USURA, la reforma sobre la constitución y funciones del Banco de España, la liberación de los mercados financieros y de la bolsa de valores bursátiles, bajo el patrocinio de la CNMV…

    • Partidos políticos, plataformas, asociaciones, sindicatos, organizaciones profesionales e empresariales, foros, profesores de Universidad y estudiosos, que puedan y quieran aportar evidencias y/o soluciones.

    Creo que con lo expuesto hasta el momento, es evidente el objetivo del presente escrito, que lo envío a nivel personal, entendiendo que se ajusta a las intenciones puestas de manifiesto en las reuniones que se han celebrado en diversas ocasiones, tanto en Vigo, como en Santiago, pero principalmente en Ourense, donde el grupo es más numeroso y entusiasta.

    Lo dirijo a todas las personas con las que vengo teniendo contacto y que aceptan recibir mis correos, con una paciencia infinita. Algunos ya son miembros de ADUCAB, pero ahora se trata de renovarla, pues es imprescindible conseguir los siguientes objetivos:

    1. Integrar a un número importante de personas que fortalezca la intención de llevar a los tribunales los temas aquí esbozados, de la forma más eficaz posible, generando la tensión suficiente como para, además de las medidas legales (que serán lentas), se tomen cuanto antes medidas políticas que transformen a la sociedad en el plano de las finanzas, meollo de una crisis que sólo se superará si se consigue “desbancar” del poder político a agentes de un poder financiero perverso.

    Para ello es importante la implicación de cada uno de nosotros, no sólo suscribiendo un boletín de adhesión, sino enviando esta propuesta a otras personas que puedan estar interesadas en participar.

    2. Disponer de un eficiente equipo Jurídico, que aconseje las medidas adecuadas para cumplir los objetivos que se establezcan, para lo que hace falta que profesionales y técnicos también se adhieran. También de algún administrativo, que gestione eficazmente la Asociación.

    Es importante, por tanto, que aquellas personas con formación adecuada se identifiquen, si deciden adherirse, para incluirlas en el equipo técnico.

    3. Disponer de financiación para cubrir los inevitables gastos ya que, en este país, la justicia no es gratuita, para lo cual, además de adherirse, sería positivo anotar una cantidad mínima que se estaría dispuesto a aportar llegado el momento para ello.

    Se adjunta una hoja para adherirse al proyecto, advirtiendo que la aportación económica es voluntaria, desde 0 a un máximo de 20 €, que se solicitarían según la evolución del proceso.

    También se incluye una copia de los Estatutos, que se someten a revisión.

    La comunicación, de momento, al correo aducab@gmail.com.

  3. ¡La crisis!… El gran negocio de la banca, cuando ya no tenían de donde sacar más, la hacen explotar… ¿Dónde está el dinero?… El dinero no se gasta: solo cambia de manos. Si las cosas estuvieran bien organizadas, todo el dinero tendría que volver al Estado, para seguir haciéndolo circular, para que funcione la economía… Si no es así, es que alguien se está aprovechando de la organización financiera…
    ¡La Situación económica!… Mentiras como la inflación, el paro, que no hay dinero para atenciones sociales, necesidad de creación depuestos de trabajo… Todo mentira, falsos planteamientos para mantener una situación que solo beneficia a los financieros. Sí tienen la sartén por el mango, y nadie se fija que es el sistema, de engrosar las deudas a base de interés abusivos (bajos para que piques, pero usureros si te retrasas) y comisiones injustificadas, para provocar demoras que suponen multiplicar sus ingresos.
    Si realmente quisieran cobrar normalmente, negociarían los préstamos ajustándolos a las posibilidades del deudor, y si éste entra en crisis, le darían facilidades, en vez de aumentarle la deuda escandalosamente.
    ¿Responsables?… Los políticos, que no tienen coraje para poner a los bancos en su sitio, para decir la verdad, para cambiar la economía y terminar con la tiranía del dólar, moneda falsa, sin valor de respaldo (auténtico papel mojado, solo sostenido por la fuerza de sus dueños y la ingenuidad de los restantes), y que es el medio para explotar a los de siempre. (Es el billete más fácil de falsificar: No les importa, les ahorra el trabajo de imprimirlos, porque al final, los bancos americanos terminan beneficiándose incluso de esas falsificaciones. ¿Qué importa quién imprima los billetes si al final todos acaban en su cajón?… ¡Y ellos también pueden usarlos!…
    ¿Paro?… No hace falta inventar puestos de trabajo inútiles, que además lo más probable es que sólo sirvan para acabar con los recursos.
    Lo que tienen que hacer es repartir los que hay, rebajando la duración de la jornada, y subiendo los salarios. (En los países de nivel salarial más alto, hay mucho menos paro: lógico: más dinero para el consumo, reactiva la economía).
    El dinero necesario para cubrir las necesidades sociales (paro, jubilaciones. prestaciones sociales) debe proceder de impuestos progresivos a los ingresos que superen el triple del salario mínimo (por persona integrada en el grupo familiar), hasta ese importe, exento, pero impuestos progresivos, incluso para las empresas y mayores para los bancos, por sus pelotazos.
    Mejorando las rentas mínimas, favorecemos que la mayoría en crisis pueda cubrir sus necesidades, demandando lo imprescindible para un consumo responsable de productos obtenidos con un esfuerzo de trabajo equilibrado y suficiente, pero con salarios y jornadas justas, ya que los consumidores son al mismo tiempo productores…
    Y sino que le den a la “maquina” de hacer billetes, que la inflación se corrige subiendo los salarios automáticamente al mismo ritmo ¿Qué importa que el dinero pierda valor si los salarios y pensiones se reajustan?… Le importa a los bancos, que con sus trapicheos, son los que se benefician de la inflación encubierta… Pero a las personas corrientes, lo que importa es cuantas horas hay que currar para cubrir las necesidades…
    Considerando la sociedad en su conjunto, teóricamente las personas producen lo que consumen, por lo que, puesto que disponemos de medios y tecnología para ello, debería desaparecer el hambre y la miseria del mundo.
    Si no ocurre así, será debido a que hay un tercer ingrediente en la receta: Además de consumidores y productores, es necesario un elemento que facilite el intercambio: El dinero.
    Para que esos intercambios sean equilibrados, es necesario que el “mercado” sea fluido para que se reajuste automáticamente a las variaciones de cualquier tipo, por lo que es imprescindible una vigilancia y formación permanente por parte de la sociedad, organizada democráticamente.
    Para la eficacia de los intercambios, se requiere, como una actividad productiva más (a los servicios también se les puede dar ese carácter) una estructura organizativa, que optimice y agilice toda la actividad comercial.
    Como tal actividad, precisa de una retribución, para satisfacer las necesidades de los que la practican, por lo que es una actividad más en el conjunto de la economía global, y que, en teoría, contribuye a mantener el equilibrio, en cuanto los beneficios obtenidos se revierten al mercado.
    El problema es que la actividad financiera recibe una retribución superior a los servicios que presta, que más que servicios se convierten en servidumbres y cargas que no revierten sobre el conjunto de la sociedad, creando bolsas aisladas de recursos que resultan improductivos para el bien común.
    Es imprescindible por tanto sanear la actividad financiera, exigiendo una ética que los poderes públicos pueden y deben imponer, llegando a la nacionalización o cuando menos fomentando formas alternativas (como Cajas de Ahorro, Cooperativas de crédito, etc.) que hagan derivar la actividad financiera hacia conceptos éticos, hasta ahora ausentes en el 99,9% de las entidades existentes.
    Otra alternativa sería crear nuevas formas de dinero: dinero con fecha de caducidad, dinero para funciones especificas (pago de prestaciones, compra de productos de primera necesidad), dinero que equivalga a horas de trabajo… Dinero / objeto: billetes respaldados por el valor de bienes concretos, favoreciendo el trueque y el intercambio directo, expulsando a los bancos de la actividad económica.
    ¿Una utopía?… Si, pero si no nos proponemos una utopía, cada vez iremos a peor, pues caminaremos hacia atrás… (Si no se avanza, se retrocede: el movimiento es continuo)
    Perseguir una utopía, es lo que nos hace avanzar hacia una vida mejor…
    Creo que me quedó un bonito “rollo”… ¡Lástima que nadie lo lea, pues podría montarse un debate muy interesante e instructivo!
    Miguel A. Quinteiro.
    669781006

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